Evolución histórica de las demandas sociales de los pueblos y nacionalidades (I)
Al momento en que los españoles llegaron a América, estas tierras estaban habitadas por sociedades que vivían siguiendo sus propias tradiciones y lógicas de desarrollo. El proceso de conquista implicó
la imposición del dominio español sobre los pueblos indígenas, y
con ello su sometimiento en calidad de servidumbre.
El maltrato infringido a la población autóctona, conjuntamente con la expansión de enfermedades nunca antes conocidas en estas tierras, provocó la mortandad de la mayor parte de los habitantes
indígenas del continente. Según Eduardo Galeano (1970), se calcula que, hacia el siglo XVI, América estuvo poblada por 70 millones
de personas. Al cabo de 200 años de conquista, su población se
redujo a 7 millones.
Para comprender las demandas actuales de los pueblos y nacionalidades indígenas al Estado ecuatoriano, es preciso realizar un abordaje histórico de los factores que motivan sus protestas.
Mapa de los pueblos y nacionalidades indígenas del Ecuador
Demandas indígenas en la Colonia
Durante la Colonia, los pueblos indígenas demandaban principalmente un mejor trato de parte de los conquistadores, sin embargo, toda muestra de descontento o rebeldía
era cruelmente reprimida. Era
poco lo que podían decir, pues
vivían en condición de servidumbre, negados de toda posibilidad de expresión.
Guamán Poma viajó a España para entregarle personalmente este libro al rey, sin lograrlo. Murió en el viaje, pues el barco naufragó. A inicios del siglo XX, su escrito fue encontrado en una biblioteca
en Dinamarca
En Ecuador, movimientos indígenas como el de Fernando Daquilema, a fines del siglo XIX, estuvieron orientados a pedir la eliminación de los diezmos impuestos por la Iglesia, las encomiendas y los trabajos forzados sin remuneración, impuestos por el Estado. La consecuencia de estas protestas fue la muerte de los dirigentes.
Otra líder indígena fue Dolores Cacuango, quien a principios del
siglo XX lideró las luchas por el derecho a la tierra, a la preservación
de la lengua kichwa y a la educación bilingüe.
Un indígena peruano, de nombre Felipe Guamán Poma de Ayala, aprendió a escribir porque se crió con curas. Escribió un libro titulado Nueva Crónica y Buen Gobierno, que contenía dibujos que evidencian
los maltratos que sufría la población indígena. Su idea era denunciar
esta situación ante el rey de España y proponer una convivencia pacífica, basada en el respeto a la vida y a la integridad de los indios, a
cambio de entregar a los españoles todas las riquezas que quisieran.