José María Arguedas
El Tayta Arguedas
EL Pongo
El patrón
La esposa del patrón
La cocinera
Los sirvientes
El capatáz
Dios
Los ángeles
El relato cuenta con una introducción, donde el autor explica su origen y su importancia en el plano literario y lingüístico; sigue una dedicatoria, que es en memoria de un notable comunero indio de Umut, don Santos Quyuqusi Qataqamara, por cuya intercesión Arguedas pudo escuchar el cuento de boca de otro comunero.
El relato mismo es muy breve, no cuenta con capítulos, y está expuesto de manera bilingüe (quechua y castellano)
En la introducción del relato, Arguedas informa que escuchó el cuento en Lima, de boca de un comunero indio de Qatqa (Qashqa o Ccatca), en la provincia de Quispicanchi, departamento del Cuzco y que no pudo precisar si se trataba de un cuento de tema quechua original; también menciona que había una versión muy diferente del mismo tema, contada por el antropólogo cuzqueño Óscar Núñez de Prado. En todo caso, Arguedas deja en claro que su intención era publicarlo solo por su valor literario, social y lingüístico, lo que hizo en 1965, año muy movido y difícil para el escritor. Al año siguiente ocurrió su primer intento de suicidio
Trata de la desigualdad que existe en a tierra, representado por el Pongo, un jovencito deforme, con cierta discapacidad, quien llega a la hacienda en busca de trabajo y es tratado de la peor manera, se burlan y hasta lo hacen llegar a las humillaciones más fatales. Ahí, él cuenta sueño, donde el patrón es castigado por su mala conducta, lamiendo el excremento con el que es bañado el Pongo y este lame el oro del patrón.
Hacienda El Sueño
La cocina
El patio de la hacienda
Pasillos
El narrador es impersonal. O en otras palabras, el relato está narrado en tercera persona
Este cuento nos hace reflexionar sobre la condición inhumana en la que mucha gente se halla todavía sumida, expresada en diversas formas de explotación, discriminación y humillación sistemática, y que sobrellevan tal condición ante la indiferencia o complacencia del resto.