
En la introducción, el autor explicará de qué trata el ensayo. Lo hará de forma que atrape al lector para que este siga leyendo.
Es el cuerpo del ensayo. Los argumentos se presentan en párrafos; si hay más de uno, lo ideal es que cada párrafo corresponda a un argumento. En todo caso, deben ser muy claros y explicar de modo preciso el razonamiento, para no perder al lector.
Después de leer todo el escrito, redacta un párrado para conlcuir.