
Es una enfermedad del cerebro que afecta en gran medida la memoria y la capacidad normal de pensar y
de actuar, y cuya gravedad tiende a empeorar con el tiempo.
Ejercitar la mente u ofrecer retos a la mente para mantener nuestra reserva cognitiva, aprender nuevas habilidades, hacer crucigramas, leer, apuntarse a talleres o cursos, entre otros.
Controlar los factores de riesgo cardiovascuar como el colesterol, la hipertensión, la diabetes, la obesidad o el tabaquismo.
Manener una dieta equilibrada y variada que incluya alimentos como aceite de oliva virgen, frutos secos, fruta, verdura, pescado, entre otros.
Hacer ejercicio como caminar y mantenerse activo.
Mantener una buena relación nos ayuda mucho a mantener las conexiones neuronales activas y resulta clave para nuestro bienestar.