

Comenzaremos diciendo que ciertamente no existe un consenso acerca de cuál es el origen exacto del Derecho. Podríamos partir de la premisa del famoso adagio latino que dice “ubi societas, ibi jus”, esto es, donde hay sociedad hay derecho, pero seguramente resultaría un análisis demasiado simplista.No cabe duda que desde tiempos ancestrales las sociedades más antiguas disponían de normas que dotaban de cierta organización a sus individuos, no obstante se antoja arriesgado calificar estas “normas” como Derecho, más bien se trataría de una serie de rutinas o costumbres que solían venir impuestas por la persona que ejercía la autoridad.Algo a destacar y que se daba en la edad antigua en las sociedades más primitivas, por este orden; hordas, clanes y tribus, era el carácter oral de las normas, algo lógico si tenemos en cuenta que eran colectivos ágrafos.

Esta fue la primera ley escrita en Roma. Fue exigida por los plebeyos para contrarrestar los abusos y el monopolio de los patricios en la interpretación y aplicación del derecho no escrito o consuetudinario.Esto tuvo lugar entre los años 460 y 450 a. C, dejando el derecho consuetudinario e imponiendo el derecho escrito. Por ejemplo, las normas morales-jurídicas de “vivir honestamente” (honeste vivere) y “no dañar a otro” (alterum non laedere) no eran cumplidas fielmente por los patricios, con la nueva ley se impuso la norma jurídica de “dar a cada uno lo que le pertenece (suum cuique tribuere). En concreto, lo que se hizo fue dejar de mezclar los preceptos morales-jurídicos con los primeros preceptos netamente jurídicos.

A continuación podemos destacar las llamadas Constituciones griegas,En primer lugar debemos mencionar que los griegos recibieron la influencia normativa de los mesopotámicos, egipcios y fenicios, correspondiendo a Dracón (s. VII a. C), dictar leyes muy severas para limitar los abusos de los nobles, y estableció por escrito la igualdad jurídica de todos los ciudadanos áticos, regulando también la administración de justicia. De ahí el nombre de “leyes draconianas” que se le da hasta hoy a las normas jurídicas que destacan por su dureza.

Aquellas rutinas de comportamiento más o menos normalizadas distaban mucho de ser justas, pero obviamente la relación entre los conceptos de Derecho y Justicia, requiere de otro análisis independiente.En lo que respecta a la autoridad, en un primer momento ésta era ejercida por los hombres más fuertes de la comunidad que aplicaban la violencia para conseguir sus fines. Con el paso del tiempo los sujetos dominantes se rodearon de otros individuos, como brujos y hechizeros, al disponer estos de conocimientos sobre la salud, los cultos religiosos y la naturaleza

Sobre lo que sí existe un acuerdo más o menos unánime, es al considerar el Código de Hammurabi elaborado por el sexto rey babilónico Hammurabi (1728-1686 a. C.), como el primer gran texto jurídico de la historia.Este Código contenía entre otras leyes, la ley de talión (ojo por ojo, diente por diente), la cual dotaba de evidente dureza a la aplicación práctica de este Código.

Posteriormente vendrían las Tablas de la Ley (Ley Mosaica), las cuales fueron reveladas por Yahvéh a Moisés (siglo XIII a. C.), en el monte Sinaí, consistentes en un conjunto de principios éticos y de adoración, que juegan un papel importante en el Judaísmo y el Cristianismo, incluyendo instrucciones precisas de como adorar a Dios.Estas leyes destacaban por su profundo entroncamiento con la religión y los dioses, hasta el punto que se crearon dos tipos de obligaciones, uno entre los ciudadanos y Dios y otro entre los ciudadanos mismos.
