EL REPORTAJE - Mapa Mental

EL REPORTAJE

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ORIGENES DEL REPORTAJE

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El reportaje nace en los albores del siglo XX, en Estados Unidos, cuando las pujantes revistas estadounidenses de circulación masiva hacían un periodismo de denuncia social (conocido como muckraker en inglés) en oposición al sensacionalismo de los periódicos de la época. John K. Turner, por ejemplo, publicó en ese tipo de revistas su estupendo reportaje sobre México del porfiriato, México bárbaro, y John Reed haría lo mismo primero en México insurgente y luego en su obra maestra: Diez días que estremecieron al mundo.EL REPORTAJE EN COLOMBIASegún una investigación de Daniel Samper Pizano, tuvo orígenes en la década de los 50.La entrada franca del reportaje moderno se produce con una generación de periodistas que reúnen las condiciones para impulsar el género. Son personas a quienes interesa más la reportería que la columna personal, que han crecido bajo la influencia del cine, que han leído a los novelistas norteamericanos, con su tremendo impacto de doble vía sobre el periodismo, y que, sobre todo, conocen el valor de un modelo llamado Ernest Hemingway.

REPORTAJE EN COLOMBIA

COMO EMPEZAR UN REPORTAJE

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El inicio del reportaje es una de las piezas que mejor elabora un buen periodista. Puede jugar con el tiempo-espacio; buscar matices nuevos con la voz narrativa; ilustrar iniciando con una frase fuerte y extraña; recrear con una anécdota o una descripción; hacer gala de la ironía y el humor… y hasta realzar o deformar cualidades gracias a la caricaturización. Hay diversas formas de entrada en un reportaje moderno y en las siguientes líneas trataremos de explicar algunas de las más recurrentes, innovadoras y utilizadas por los reporteros: De sumario: Se basa en los cinco interrogantes fundamentales que debe contener el lead noticioso. Básicamente en éste, el periodista se enfoca desde el más al menos importante interrogante para empezar a desglosar un hecho.De golpe: Arranca con una frase fuerte, que puede ser irónica, y atrapa inmediatamente la atención del lector. Es la típica entrada de “anzuelo”.De detalle: Corresponde a la descripción minuciosa de una persona, cosa o lugar. Aquí lo relevante es la meticulosidad en la descripción que se centra en una diversidad de aspectos. De suspenso: Su característica es la creación de situaciones que mantienen con gran expectativa al lector. Crea una atmósfera de suspenso tal, que los lectores no pueden despegarse de la página hasta no aclarar la situación planteada, muchas veces aparentemente inconcebible.De pregunta: Arranca con un interrogante que por lo general no suele responderse en el mismo párrafo, sino en el transcurso de la lectura. De telón: Es una descripción introductoria acerca de una situación que rodea un hecho, del lugar físico en que se desenvuelven o del carácter de los personajes que perfilarán la historia. De cita: Su característica es el comienzo con palabras o frases textuales del personaje que por su forma y contenido, atrapan al lector. Datos y personajes: El periodista matiza con cifras, personas y estadísticas para dar relevancia a un hecho que se torna minuciosamente explicativo.De Anécdota: Un recuerdo, una situación anterior, es recreada como anécdota para empezar a introducirse al tema. Muy recurrente cuando se trata de traer al caso situaciones que comprometen a la comunidad.De contraste: Plantea una situación que encierra un contrasentido aparente, pero no error; o expone brevemente dos situaciones extremas.Entrada de retrato: Está circunscrito sólo a personajes. Como su nombre lo indica, es una especie de fotografía a los rasgos más característicos que identifican y definen cabalmente. Entrada de pintura: Se trata de una descripción con elementos propios de la literatura, cuya narración y ambientación constituye el gran atractivo.Entrada de extravagancia: Una frase increíblemente poética, cómica, irreverente, inusual, que pretende caracterizar a una persona, entidad, suceso o idea. 

TIPOS DE ENTRADA

PASOS PARA HACER UN REPORTAJE

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La intención primordial del periodista que encara un reportaje es la búsqueda de la verdad de los hechos por lo que el tratamiento de las fuentes es de suma importancia. Y muchas veces, desde la hipótesis que se pueda formular el reportero, puede empezar la indagación para valorar si su tema, efectivamente, amerita seguir en el recorrido.Después de que el tema tenga validez y pertinencia tanto para quien escribe como para los potenciales lectores (oportuno, innovador, que destape cosas, que planee una problemática, que trace caminos…) viene la consecución de los datos. En el proceso de investigación es indispensable recurrir a hechos anteriores, publicaciones sobre el tema, archivos, fotografías, testimonios, en fin, distintas fuentes que nos vayan arrojando luces nuevas sobre lo que queremos escribir; y, por supuesto, a través de entrevistas vamos recopilando material de primera mano de personas autorizadas o pertinentes sobre lo que se quiere reflejar.Obtenida la información indispensable, sin valoración previa, viene el proceso delicado de ordenamiento de los datos, entrevistas y demás materiales para poder determinar cuáles serán los que se van a utilizar en la redacción del mismo y cuáles serán desechados. Es mejor tener abundante información –que permita al final deshacernos de ella– que tener muy poca que nos impida terminar el trabajo. El reportaje moderno toma la voz de la crónica y en ese estilo de narración-descripción va relatando los hechos dejando aparecer, si se quiere, a personajes que entran en juego con la acción. En el reportaje hay que ser amenos y son indispensables las pinceladas y matices literarios.Sobre la estructura del reportaje, la profesora e investigadora de la Facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma de Chiapas, en México, Karla Jeannette Chacón, nos remite a Marín y Leñero quien, según la autora, ha presentado la tipología más abundante, precisa y completa de entradas, desarrollos y remates periodísticos. Relativo al desarrollo o cuerpo de la información, en donde se sustentan las hipótesis de trabajo, se despliegan los datos acuciosos y la vivacidad de las narraciones, se consideran que pueden ser clasificados por: temas, fuentes y elementos de investigación, cronológico, el orden de la investigación y enigmático; todos ellos persiguen, al igual que la novela, despertar los sentidos de quien lee a partir del sexto sentido de quien escribe. Referente al remate, al final, al broche de oro, en donde el periodista alcanza el tope de la profundidad, propiedad y responsabilidad con la que trató a la información, se dice que la conclusión del reportaje desmenuza, aclara y finaliza de forma sintética la trama social revelada; de esa manera encontramos remates de retorno, de conclusión, de sugerencia, rotundo y de detalle. Todos estos elementos estructurales del reportaje -la entrada, el cuerpo y el remate- tienen como objetivo volver simple lo complejo. Sin embargo, los periodistas necesitan tomar en cuenta no sólo el conocimiento de la realidad, su preparación en técnicas periodísticas y el desarrollo de un pensamiento fino, coherente y responsable, sino también el espacio y el tiempo para desarrollarlo, e incluso el desinterés de los periódicos por el gran reportaje: un texto de relleno o secundarios, o peor aún: que pasa inadvertido en la lupa de la agenda periodística

ESTRUCTURA

ESTRUCTURA ARGUMENTAL

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Todo reportaje se debe estructurar con una intención determinada. Para lograrlo es necesario recurrir al hilo conductor sobre el que girará el desarrollo del trabajo periodístico. Es conveniente que este hilo conductor se muestre desde la entradilla o lead y aparezca durante toda la narración, incluso hasta el párrafo final del reportaje. Este párrafo final, o colofón, es una de las partes del reportaje que debe tener más valor y cuidado al momento de redactarse. Cuando los reportajes son muy largos, el periodista se debe decidir por una estructura global del texto, incluso antes de iniciar el escrito. Apenas se determine cuál será el hilo conductor, se pueden concebir grupos de párrafos que funcionen como especie de pequeños capítulos, pero todos conectados entre sí. Estos capítulos no deben ser demasiado largos. Hay que saber hasta dónde se puede llegar en el desarrollo de una idea o situación. Al respecto, Gabriel García Márquez afirma que “… yo calculo dónde se va a aburrir el lector y procuro no dejar que se aburra”. CUERPO DEL REPORTAJEEl periodista hará bien en emplear a lo largo del reportaje citas, anécdotas, ejemplos, descripciones, asuntos de interés humano. No hay que olvidar tampoco el truco literario de esconder algunos hechos para ponerlos sobre la mesa en el momento en que pueda alcanzar el mayor efecto. Algo que sin duda alguna enriquece el cuerpo del reportaje y hace que el lector no se despegue del escrito o prefiera ver la información por la televisión o escucharla en la radio, es la inclusión de detalles precisos y enriquecedores sobre el ambiente, situaciones o personajes. El periodista debe saber retratar esas pequeñas cosas que la gente desea saber. Una sala suntuosa, un hermoso vestido, un rostro ajado y maltrecho, un jardín fantástico, un hermoso collar de perlas, una sonrisa perfecta, etc.La combinación narración-descripción juega en el cuerpo del reportaje un papel preponderante, ya que la descripción, materializada a través de narraciones claras, sencillas, ágiles, coloridas y creativas, logrará convertir los largos párrafos en puestas en escena donde personajes y situaciones cobrarán vida. Cada párrafo debe contar algo de la historia, debe enriquecerla, concatenarla e ir llevándola de la mano creando clímax, emoción y sentimientos, hasta llegar a la última línea. Las situaciones plasmadas en el reportaje deben poseer ritmo y agilidad. No es recomendable que durante tres o cuatro párrafos el redactor se anquilose en una determinada situación y logre desesperar al lector hasta el punto que, o se va directamente al final saltándose párrafos enteros, o decide abandonar la lectura. Por ello, en el cuerpo del reportaje hay que seguir manteniendo vivo el interés noticioso, destapar una a una nuestras cartas a lo largo de la narración para que nuestros lectores sientan que detrás de cada párrafo, se descubrirá un nuevo e importante elemento que le agregará color, drama, sensibilidad y peso al relato.  

CUERPO DEL REPORTAJE

FINAL DEL REPORTAJE

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Un buen lead requiere un cierre espectacular. Como una buena película. El final es el último sabor que queda en el paladar del lector. Y si es malo, la sensación sería amarga: se arruinaría, así, el cuerpo de una historia desarrollada en forma armónica, independientemente de la excelente técnica utilizada o del embrujo que haya causado. El reportero debe recurrir más a su talento o al sexto sentido que lo invade al momento de la escritura para producir una especie de conmoción en quien ha sido hechizado por una entrada de sueños y por un desarrollo cautivante. El cierre deja un recuerdo grato o ingrato; triste o alegre… en fin, una multiplicidad de sensaciones que, de acuerdo al nivel de calidad, constituirá una estela imborrable, para siempre. TITULACIÓN DEL REPORTAJEEl reportaje es un género interpretativo que encierra análisis, juicios de hecho, y que, en algún momento, aunque superficialmente, presenta una toma de partido: hay subjetividad. Por ello, la titulación del reportaje –que a pesar de sus temas nacen también de las noticias diarias, de hechos notorios que conmueven a una sociedad o de algunos aspectos humanos de historias generales– debe ser ágil, creativa, llamativa, contundente, fuera de lo obvio y que obligue a pensar.El reportaje, como su titulación, debe alejarse de la noticia; si bien nace de ella, si bien la desarrolla en su contenido, su forma y narrativa son antagónicas: el reportaje enfrentará los detalles con más minuciosidad, desenterrando elementos clave, retomando testimonios para ir construyendo una apasionante narración descriptiva, donde también los diálogos tienen cabida. Por ello, una frase fuerte, una exclamación, la idea central de la historia, el hecho a destapar, el drama álgido del relato, servirán de encabezado o titular. Sabremos que tenemos frente a nosotros un buen titular de reportaje cuando al leer las frases que lo componen, nos golpea, nos cuenta algo del mismo, nos invita a la lectura y resume, en pocas palabras, lo que se encontrará en los párrafos que componen el texto del mismo.Observemos diversos ejemplos de titulares de reportaje que por su estructura, su enganche, su creatividad y por la forma que da a conocer el hecho a desarrollar, merecen ser tenidos en cuenta. Medalla de sangre en Munich Titular del diario El Colombiano de Medellín, luego de los sucesos trágicos ocurridos en la Villa Olimpica de Munich en medio de los Juegos del año 1972. El cementerio de las cartas perdidas Titular del reportaje Gabriel García Márquez sobre el destino incierto de la correspondencia que es enviada y que permanece en una especie de limbo materializado en una simple casona de un céntrico lugar de Bogotá.A la Telefónica se le cruzaron los cablesTitular del diario El País, de Madrid, que hace relación al caos imperante en un momento de su historia en la empresa de teléfonos de la capital española. Inglaterra la vio negra ante Camerún Titular del diario El Heraldo de Barranquilla que daba cuenta de la derrota del seleccionado inglés frente a los sorprendentes jugadores africanos en el mundial del 90. 

TÍTULO DEL REPORTAJE

VIDEO ILUSTRATIVO

EJEMPLO DE REPORTAJE

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