
*la inteligencia teórica ha de proporcionarnos un conocimiento del mundo y de nosotros mismos en él. *la inteligencia práctica ha de ayudarnos a tratar con la realidad descubriendo posibilidades nuevas en ella, captando sus potencialidades operativas, en tanto que pueden ser puestas en relación con los diversos proyectos personales.
La educación intelectual nos lleva principalmente a que seamos capaces de suscitar, dirigir y controlar las operaciones mentales.