Fue un movimiento político y social con diversos periodos de violencia, desarrollado desde 1789 hasta 1804.
Predominó el absolutismo real, las injusticias, las desigualdades y los privilegios, que constituyeron las causas verdaderas de la revolución francesa.
Difundió por el mundo los ideales de libertad y fraternidad, así como el de la soberanía popular y divulgó el conocimiento de los derechos fundamentales del hombre y del ciudadano.
Debido a su extensión de implicaciones a otras naciones de Europa que enfrentaban a partidarios y opositores del sistema conocido como el Antiguo Régimen.
Sus principales causas fueron el absolutismo monárquico, que se caracterizó por el ilimitado poder del soberano, la desigualdad social política y económica y la falta de libertades y derechos.