
Las infecciones más frecuentes que se asocian a EDA son cuadros virales inespecíficos del tracto respiratorio superior. Para otras infecciones asociadas.
La EDA post-inmunización ha sido descrita después de la inoculación de vacunas contra: sarampión, rabia, rubéola, tifoidea, hepatitis B, difteria, parotiditis y antitoxina tetánica. En el 70% de los casos de los pacientes con EDA diagnosticada, ésta aparece entre 1-4 semanas después de la inmunización.
En la EDA post-infección, los síntomas se inician después de la resolución de un cuadro febril, caracterizándose por; cefaleas, convulsiones y encefalopatía.
La incidencia de la ADE post-sarampión es de 1 paciente por cada 1000 afectados de sarampión (hasta el 20% de éstos, son fatales). La varicela y la rubeola
tienen una incidencia de 1 paciente cada 10000-20000 afectados.
Las lesiones en la sustancia blanca son difusas, asimétricas y bilaterales. Se localizan en la región parieto-occipital, corona radiada, cerebelo, tronco del encéfalo, médula espinal y nervios ópticos . La sustancia gris, también puede verse comprometida, principalmente a nivel de
los ganglios basales y el tálamo.
La progresión del cuadro neurológico puede ocurrir en días o semanas, llegando en algunos casos a un mes.
La recuperación presenta tanto un grado como una velocidad variable. Puede recurrir con infecciones e inmunizaciones, es imprescindible no vacunarse en los 6 meses siguientes a que aparezca.
La mortalidad de los pacientes diagnosticados de EDA, se encuentra entre el 10-20%. Aproximadamente el 50% de los pacientes diagnosticados de EDA, presentan una completa recuperación. Llegan incluso a recuperarse pacientes que estaban postrados en cama.
Encefalitis; entre el 90-96% de posibilidades de presentar esta enfermedad.
Mielitis; entre un 5-50% de posibilidades de presentar esta enfermedad.
Polirradiculitis; entre un 1-7% de posibilidades de presentar esta enfermedad.