
Incremento su protagonismo comercial
y mercantil. Para 1920, Estados Unidos era una potencia imundial y se convirtió en un país influyente en los venideros cambios económicos.
El sector agrícola también se beneficio de la tecnología para la cosecha y almacenamiento de alimento.
Para finales de 1928, esta situación fue insostenible y dio un giro negativo, dado que la burbuja especulativa llegaba su punto limite y el desorden en el sistema financiero, producto de la inflación, desemboco en la Gran Depresión de 1929.
Consecuencias
Estados Unidos y todos los países
fueron afectados, en especial, las potencias
europeas que comenzaba a levantarse de la Gran Guerra.
Muchas industrias se quedaron si capital
para soportar sus inversiones, provocando el cierre de fabricas debido al deceso de las demandas y el abastecimiento de las materias primas necesarias.
El sector inmobiliario realizo un desalojo masivo, numerosas familias vivían en la intemperie, mientras que el desempleo alcanzo a 11.5 millones de personas.