Beneficios de los mapas mentales: 6 formas en que te ayudan a aprender y trabajar
Los principales beneficios de los mapas mentales son que recuerdas más, divides la información compleja en partes manejables, entiendes mejor lo que lees, piensas con más creatividad, resuelves problemas paso a paso y disfrutas más aprendiendo. Un mapa mental lo consigue colocando una idea en el centro y las ideas relacionadas en ramas a su alrededor, con palabras clave, colores e imágenes en lugar de líneas de texto.
A continuación verás qué significa cada beneficio, qué dice la investigación y cómo obtenerlo con tus propios mapas.
Beneficios de los mapas mentales
En esta página
Los 6 beneficios y cómo conseguir cada uno
Los seis beneficios de los mapas mentales nacen de unas pocas características que todos comparten: un tema central, ramas que salen de él, una palabra clave o una frase corta en cada rama, y colores e imágenes que distinguen las ramas.
1. Recordar más de lo que aprendes
Un mapa mental convierte una página de apuntes en una imagen con forma, y una forma se recuerda mejor que una lista. Cada rama tiene su propio color y posición, y una palabra clave en una rama es una pista que trae consigo el resto de la idea.
En un estudio con estudiantes de medicina, quienes estudiaron un texto con la técnica del mapa mental tendieron a recordar más datos una semana después que quienes usaron su método de estudio habitual.
Pruébalo así: haz el mapa de un capítulo en Mindomo y, al día siguiente, contrae sus ramas. Intenta recordar qué hay en cada una antes de expandirla: lo que no recuerdes es lo que debes repasar.
2. Dividir la información compleja en partes
Un informe largo, un capítulo o la descripción de un proyecto son difíciles de abarcar de una vez. En un mapa, cada idea principal se convierte en una rama y cada detalle en un subtema debajo de ella. Así puedes trabajar en una rama cada vez sin perder de vista dónde encaja. Dibujar las partes también ayuda a entenderlas. En un estudio, los estudiantes que explicaron un sistema complejo dibujándolo aprendieron más que quienes lo explicaron con palabras. Una de las razones es que un dibujo deja ver cuándo falta una pieza.
Escribir una palabra clave en lugar de una frase te obliga a decidir de qué trata realmente cada parte, y ahí es donde ocurre la mayor parte de la simplificación.
Pruébalo así: usa entre cinco y siete ramas principales, con solo una palabra clave o una frase corta en cada tema. Si una rama crece más que las demás, pásala a un mapa propio y enlaza los dos.
3. Entender lo que lees
Entiendes algo nuevo cuando puedes relacionarlo con algo que ya sabes. Un mapa hace visible esa relación: una idea nueva tiene que ir en una rama, junto a las ideas con las que encaja, y no puedes colocarla sin decidir antes con qué se relaciona. Construir mapas merece la pena: en los estudios que reúne un metaanálisis de Nesbit y Adesope de 2006, los estudiantes que construían mapas conceptuales y de conocimiento aprendían más que los que leían un texto o escuchaban una clase sobre el mismo tema.
Hacer el mapa de un capítulo mientras lo lees también te muestra dónde te has perdido. Una rama que no sabes completar es la parte que aún no has entendido.
Pruébalo así: mientras lees, añade cada idea nueva a la rama a la que pertenece. Si no sabes dónde va una idea, vuelve a leer esa parte: todavía no la has entendido.
4. Pensar con más creatividad
El psicólogo Sarnoff Mednick describió el pensamiento creativo como la unión de ideas aparentemente alejadas entre sí en combinaciones nuevas. Un mapa mental ayuda de tres maneras:
- Pensamiento divergente. Un mapa no tiene última línea, así que siempre queda sitio para una idea más. Los mapas de lluvia de ideas te llevan a encontrar muchas respuestas posibles antes de elegir una.
- Pensamiento lateral. Con todas las ideas en una página, descubres relaciones entre ramas que parecen no tener nada que ver, y de ahí nace la mayoría de las ideas nuevas.
- Pensamiento visual. Las imágenes, los colores y las formas te permiten ver un problema como un dibujo en lugar de una lista, y a menudo lo muestran desde un ángulo nuevo.
Pruébalo así: date diez minutos para añadir tantas ideas como puedas, sin juzgar ninguna. Después elige dos ramas que parezcan no tener relación, pregúntate qué las une y enlázalas.
5. Resolver problemas paso a paso
Crear un mapa te lleva por los mismos pasos que sigue quien resuelve problemas con método, tanto si el problema es personal o profesional como si es una tarea escolar:
- Pon el problema en el centro.
- Reúne en ramas todo lo relacionado con él: causas, datos, limitaciones, personas implicadas.
- Elimina lo que no importa, hasta que solo quede la información relevante.
- Enlaza las ramas que se influyen entre sí: la solución a menudo está donde se cruzan los enlaces.
Ver todo el problema a la vez también evita que arregles un síntoma mientras la causa sigue en la rama de al lado.
Pruébalo así: formula el tema central como una pregunta («¿Por qué llegan tarde los pedidos?») y da a cada posible causa su propia rama. Añade las soluciones solo después, cada una junto a la causa que resuelve, para tratar la causa y no el síntoma.
6. Hacer el aprendizaje más atractivo
Estudiantes de todas las edades y niveles pueden usar mapas mentales en cualquier asignatura: para tomar apuntes, hacer lluvias de ideas, planificar redacciones y proyectos, investigar y repasar. Un mapa les da libertad para organizar las ideas de la forma que tenga sentido para ellos. Cada estudiante decide dónde va cada idea y qué palabra clave la resume, así que dedica su tiempo a pensar en el tema y no a copiarlo.
Eso hace que se impliquen más. En un estudio con estudiantes de enfermería en un curso de anatomía y fisiología, quienes aprendieron con mapas mentales declararon más motivación que los compañeros que solo recibieron clases magistrales, y sacaron mejor nota en la prueba final.
Para el profesorado, el mapa de un estudiante muestra de un vistazo cómo ha entendido un tema, lagunas incluidas.
Pruébalo así: haz que los estudiantes construyan mapas en parejas y compáralos después con toda la clase: donde difieren empieza la discusión. Nuestras ideas de mapas mentales para estudiantes proponen temas para cada asignatura.
Por qué funcionan los mapas mentales: lo que dice la investigación
27 % de la corteza cerebral humana se dedica sobre todo a la visión, más que el oído, el tacto y el movimiento juntos
~10 % más datos recordaban, una semana después, los estudiantes de medicina que en un estudio aprendieron un texto con un mapa mental que quienes usaron su método habitual (un 15 % estimado con la misma motivación)
Fuentes: Van Essen (2003), The Visual Neurosciences; Farrand et al., Medical Education (2002)
Estos beneficios de los mapas mentales se basan en algunos hallazgos bien establecidos sobre cómo asimilamos la información:
- Estamos hechos para procesar lo visual. Cerca del 27 % de la corteza cerebral humana se dedica sobre todo a la visión, más que el oído, el tacto y el movimiento juntos, según el atlas cortical del neurocientífico David Van Essen.
- Las imágenes se recuerdan mejor que las palabras. Los psicólogos lo llaman efecto de superioridad de la imagen, y el biólogo molecular John Medina lo convierte en una de las reglas de su libro Brain Rules: lo que llega acompañado de una imagen se recuerda mucho más tiempo que lo que solo se oye o se lee.
- Leemos las imágenes en un instante. Neurocientíficos del MIT descubrieron que el cerebro puede procesar una imagen vista durante solo 13 milisegundos.
- Los pensamientos nuevos llegan rápido. Un estudio de 2020 midió unas 6,5 transiciones de un pensamiento al siguiente por minuto, más de 6.000 al día según el cálculo de sus autores. Un mapa da a cada pensamiento nuevo un lugar junto al que lo originó, en vez de al final de una lista.
Los estudios sobre los propios mapas apuntan en la misma dirección. Además del estudio con estudiantes de medicina citado arriba, un metaanálisis de Nesbit y Adesope de 2006 concluyó que los estudiantes aprendían más cuando creaban o estudiaban mapas conceptuales y de conocimiento, parientes cercanos de los mapas mentales, que cuando leían un texto o escuchaban una clase.
Eso sí, el estudio con estudiantes de medicina tiene un matiz: quienes acababan de aprender la técnica estaban menos motivados con ella que los demás con su método habitual, y los autores calculan que, con la misma motivación, la mejora en el recuerdo habría sido del 15 % en lugar del 10 %. Con 50 estudiantes, el 10 % por sí solo aún podía deberse al azar; el 15 %, no. Una técnica nueva parece más lenta que la que ya conoces, así que haz unos cuantos mapas antes de juzgarla.
¿Quién usa mapas mentales y para qué?
- Estudiantes y docentes los usan para tomar apuntes, resumir, planificar clases y crear tareas interactivas.
- Investigadores y académicos los usan para revisar la bibliografía, conectar sus hallazgos y construir un argumento, desde la tesis hasta las pruebas que la sostienen y las objeciones en su contra.
- Escritores y creadores de contenido los usan para reunir ideas, planificar el contenido de cada canal, construir tramas y desarrollar personajes.
- Profesionales los usan para la planificación estratégica, la gestión de reuniones, el análisis de problemas, la búsqueda de soluciones nuevas y la organización de sesiones de grupo.
- Jefes de proyecto los usan en todas las fases de un proyecto, desde definir su alcance y sus partes interesadas hasta planificar el trabajo y hacer seguimiento de riesgos e incidencias.
- Cualquiera que trabaje en su desarrollo personal puede usarlos para fijar objetivos, planificar la semana o trazar su carrera.
Las plantillas siguientes son mapas ya hechos para varios de estos usos. Copia una y adáptala:
-
Planificación del curso
-
Cómo estudiar para un examen
-
Cómo escribir un ensayo
-
Estrategia DAFO
-
Propuesta de proyecto empresarial
-
Agenda semanal
Encontrarás más en la biblioteca de plantillas de Mindomo, o inspírate con nuestros ejemplos de mapas mentales.
¿Mapas mentales en papel o en una aplicación?
Obtienes los beneficios de las dos formas, así que elige el medio que mejor se adapte a la tarea.
El papel solo necesita unos cuantos bolígrafos de colores, y unir ideas a mano, viendo cómo se convierten en una red de líneas y burbujas de colores, resulta satisfactorio por sí mismo. Pero la hoja se acaba, una rama dibujada es difícil de mover y el mapa existe en un solo lugar.
Un programa de mapas mentales como Mindomo te da un lienzo infinito y temas que se arrastran y sueltan, de modo que el mapa puede crecer y reorganizarse a medida que cambian tus ideas. Puedes adjuntar imágenes, enlaces y vídeos, trabajar con otras personas en el mismo mapa en tiempo real, guardarlo en la nube y convertir ramas en tareas. Con las aplicaciones móviles para Android e iOS anotas una idea en cuanto surge: de camino al trabajo, en una reunión o lejos de tu escritorio.
Para una comparación punto por punto, consulta mapas mentales en papel o digitales.
Consejo
Haz un boceto en papel cuando vayas a pensar a solas diez minutos. Pasa a una aplicación cuando el mapa tenga que crecer, compartirse o convertirse en un plan.
Qué es un mapa mental y de dónde viene
El mapa mental es una técnica de pensamiento visual: las ideas fluyen libremente y se conectan alrededor de un tema central. Lo dibujes como lo dibujes, tiene las mismas cuatro partes:
- un tema central: un concepto, un problema o simplemente un pensamiento;
- asociaciones que salen del tema central;
- palabras clave o frases cortas que resumen cada idea;
- colores, imágenes y formas que hacen el mapa más fácil de leer, memorizar y recordar.
Para la definición completa, los tipos de mapas mentales y ejemplos, lee nuestra guía sobre qué es un mapa mental. El vídeo de abajo muestra cómo crear uno en Mindomo.
Se reproduce desde YouTube. Google puede instalar cookies cuando pulses reproducir.
Breve historia de los mapas mentales
El término «mapa mental» se popularizó en los años setenta gracias al autor y presentador británico Tony Buzan, sobre todo con su serie de la BBC Use Your Head, de 1974. La idea de dibujar el conocimiento como un diagrama ramificado es mucho más antigua.
El ejemplo más antiguo conocido suele atribuirse a Porfirio de Tiro, un filósofo del siglo III que ordenó las categorías de Aristóteles en forma de árbol. Ramon Llull dibujó diagramas ramificados del conocimiento en el siglo XIII, y en los cuadernos de Leonardo da Vinci conviven bocetos, palabras clave y flechas en la misma página. Lo que Buzan añadió fue la forma radial alrededor de una imagen central y las reglas sobre palabras clave y colores en las que se apoyan los beneficios anteriores.
Se reproduce desde YouTube. Google puede instalar cookies cuando pulses reproducir.
Preguntas frecuentes sobre los beneficios de los mapas mentales
¿Qué beneficios tienen los mapas mentales para los estudiantes?
Los estudiantes recuerdan más de lo que estudian, entienden mejor los textos porque tienen que decidir cómo se relaciona cada idea con las demás y repasan más rápido porque un tema entero cabe en una página. Los mapas mentales también ayudan a planificar redacciones y proyectos, y, al hacer uno, los estudiantes piensan en el tema en lugar de copiar apuntes. Consulta los seis beneficios de arriba para saber cómo conseguir cada uno.
¿Está demostrada científicamente la utilidad de los mapas mentales?
Hay buenas pruebas sobre los mapas en general, y algunas sobre los mapas mentales en particular. Un pequeño estudio con estudiantes de medicina observó que quienes usaban la técnica del mapa mental tendían a recordar más una semana después, y un metaanálisis de 2006 concluyó que crear mapas conceptuales y de conocimiento, parientes cercanos de los mapas mentales, ayuda a aprender más que leer un texto o escuchar una clase. Tienes los detalles en la sección sobre la investigación. Los resultados dependen de cómo uses la técnica: crea tus propios mapas en lugar de solo leer los de otros.
¿Qué desventajas tienen los mapas mentales?
Un mapa mental requiere algo de práctica antes de resultar más rápido que los apuntes, y se adapta mejor a ideas que se ramifican que a secuencias estrictas o argumentos largos, que se leen mejor como lista o esquema. Además, un mapa hecho por otra persona te sirve menos que uno propio, porque al construirlo es cuando más se aprende. En Mindomo, el mismo mapa puede verse como esquema cuando necesitas la vista lineal.
¿Puedo hacer un mapa mental gratis?
Sí. El plan gratuito de Mindomo incluye 3 mapas mentales, sin límite de tiempo. Para tener más mapas y funciones como la exportación a PDF, elige una suscripción premium.